Vespa PX 150: el mito resucita

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Enviado por Javier Pérez-Rubio el Vie, 21/10/2011 - 11:24.

Piaggio trae a nuestros días las legendarias Vespa PX. La misma moto que sedujo a varias generaciones resucita ahora para cautivarnos de nuevo.

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Vespa PX 150Vespa PX 150
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¿Quién en un mundo bombardeado de scooters nuevos, llenos de colorido, de extras, de practicidad y polivalencia se iba a fijar en una Vespa de toda la vida, de chapa, con rueda de carretilla y sonido dispar, en definitiva, la Vespa de siempre?

No nos confundamos, el que va en Vespa no va en una moto, conduce un mito y forma parte de él, hace sentir a quien la posee que sigue escribiendo una pequeña parte de historia y está orgulloso de ella. Fidelidad y romanticismo compartido.

Me acerco a mi PX 150, según la quito el candado se me aproxima un curioso y me dice:
- Qué bonita la tienes, ¿está rematriculada?
- No, no, ¡es nueva!
La cara de admiración y deseo no le dejaban seguir preguntando... Y es que sí, se trata de una Vespa 150 PX de las de antes. Piaggio nos brinda ahora la oportunidad de poder tener una Vespa PX, de toda la vida, ¡pero nueva!

Desde 1946 que se empezaron a fabricar las coloquialmente llamadas "avispas", han ido variando y mejorando a lo largo de los años, pero siempre manteniendo su espíritu, formas y sonido. Después de más de dos millones de Vespas PX (125, 150, 200cc) salidas de la cadena de montaje su fiabilidad y carisma quedan fuera de toda discusión.
Es la moto más para todos los públicos. Podemos ver subido en ella a un mensajero que trabaja 12 horas al día, como a un ejecutivo o a un estudiante con su mochila entre las piernas.
Con esta moto se ha conseguido de todo, carreras de 6 días, carreras de 6 horas de resistencia, velocidad punta en un kilómetro (171 km/h), e incluso dos unidades de PX 200 terminaron el Paris Dakar en 1980. Impresionante.

Como siempre, pero con ligeros cambios

Al subirte a ella lo primero que vemos diferente es su arranque eléctrico. Eso sí, conservamos el tirador de stárter para arrancar con más facilidad. Engranamos la primera y.... ¡todo es como siempre! Lo primero que nos lleva al pasado es su sonido, te hace disfrutar mientras paseas y piensas cuanto hacía que no escuchabas ese chop-chop-chop tan encantador. Te relajas y vas subiendo marchas con la mano izquierda mientras te acostumbras a esa rueda pequeña, al principio zigzagueante, luego imprescindible para el serpenteo diario de la ciudad. Tenemos todo muy a mano y su pequeño tamaño se compensa con la geometría exacta.
Todo sigue como siempre: el carenado que nos protege del polvo, frío y lluvia, las pequeñas ruedas y esa guantera que nos será muy práctica para dejar cualquier cosa e ir cómodo.
Pero también hay novedades muy útiles como el engrase separado, llevando dos depósitos debajo del asiento, uno para la gasolina y otro para el aceite, visible éste en todo momento desde un ojo de buey situado al lado de la llave de gasolina y el stárter.

Con todo lo bueno... y todo lo malo.

Y es que si Vespa mantiene su espíritu, lo mantiene también con pocas mejoras. La piña de intermitencias y luces son las de siempre, de muy baja calidad aunque buen funcionamiento. Las luces del cuadro con la luz del día apenas se ven, ni siquiera la de la reserva, la maneta de freno queda muy alta y sin posibilidad de regular la distancia al puño. Los intermitentes tampoco son sonoros así que habrá que estar pendiente si no queremos dejárnoslos olvidados. Ciertamente todos estos detalles no suponen un gran desembolso al fabricante y nos haría un poco más cómoda nuestra vespita para el día a día. Su velocidad máxima es de 110 km/h, aunque realmente vas cómodo a 80 km/h. Con una autonomía de casi 200 km con uso urbano, se convierte en un vehículo ideal para el día a día.

Ya está disponible en la red de concesionarios oficiales por 3.199 euros… si quieres revivir el pasado o sentir el aguijón de la “avispa” por primera vez ¿a qué esperas?

Fotografía: César Lloreda

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

Vespa PX 150

El motor, como no podía ser menos, está alojado en el lateral derecho

El motor, como no podía ser menos, está alojado en el lateral derecho

La rueda de repuesto (10 pulgadas) y la batería, en el lado izquierdo

La rueda de repuesto (10 pulgadas) y la batería, en el lado izquierdo

Cambio manual de 4 velocidades: único

Cambio manual de 4 velocidades: único

Sencilla intrumentación analógica

Sencilla intrumentación analógica