Cuando Triumph anunció que estaba desarrollando una trail de 800cc para hacer frente a la exitosa BMW F800 GS generó una expectación enorme. Corrieron chorros de tinta en las revistas especializadas sobre cómo sería el modelo, mientras la marca filtraba informaciones puntales poniéndonos a todos los dientes largos. Fue a principios de 2011 cuando por fin empezó a comercializarse el modelo y pudimos verla en la calle. Sin duda Triumph había cumplido con las expectativas dando vida a estas dos tricilíndricas devoradoras de asfalto y pistas.
Ahora os traemos los dos modelos de la Tiger 800, el estándar y el XC. El primero está orientado a carretera y el segundo más al ámbito off road. Pero vayamos al grano veamos cómo se comporta cada una en su hábitat natural.
Tiger 800: ¡Carretera y manta!
He de confesar que soy amante de las trail asfálticas y tenía muchísimas ganas de subirme en esta Triumph. Es cierto que la estética te puede gustar o no, muchos piensan que recuerda demasiado a la F800GS, pero lo que es un hecho indudable es su comodidad. Ha sido concebida para viajar y eso se percibe desde que pones tus posaderas en el asiento. Manillar ancho, posición erguida, rodillas poco flexionadas… perfecto. Su sonido bronco te da la bienvenida: embrague, primera y a volar.
El motor se percibe contundente. Recordemos que es una variación del exitoso 675 que monta la Street Triple con el mismo diámetro pero con una carrera más larga. Sí, es algo menos potente (95 CV) pero con unos bajos impresionantes y una curva de par más ancha y plana. La moto empuja con fuerza y su tricilíndrico tiene la suficiente patada para hacerte gozar en carretera. Tal vez eches en falta ese estirón final más rabioso que tiene por ejemplo la Street Triple pero no es necesario llegar al rojo (10.000 rpm) para disfrutar plenamente de sus prestaciones, es más, te sentirás más cómodo en la franja central.
Calzada con gomas de asfalto (de serie Pirelli Scorpion) te sorprenderías lo bien que se mueve en curvas esta “tigresa”. A pesar de su centro de gravedad más alto se pega al piso como un diablo, y aunque al principio la notes algo blanda de suspensión su tarado es adecuado para el uso asfáltico. En un puerto de montaña o en una carretera bien revirada podrás sacarle todo su jugo y seguro que si miras para atrás encontrarás alguna “R” con la lengua fuera.
El pasajero también cuenta
Según los datos que nos facilita Triumph el 25% de los kilómetros que harán los usuarios de la Tiger se realizarán con pasajero. Para ellos la posición es cómoda y trabajada. Tiene unas buenas asideras de aluminio para el “paquete”. El asiento es un más duro que el del piloto y con el paso de los kilómetros llega antes la fatiga. Si se va a viajar mucho con dos es conveniente adquirir el baúl trasero con almohadilla de apoyo (disponible en opción) para mejorar el confort del acompañante.
¿Pistas? Es lo mío
Llega el momento de embarrarse un poquito. Coger la XC y disfrutar del off road. La versión campera de la Tiger recibe las modificaciones suficientes para que al salir de la carretera se te dibuje una sonrisa en la carita: llantas de radios, la delantera de 21”, gomas Metzeler Karoo, horquilla con barras de 45 mm, amortiguador trasero con más recorrido, manillar más ancho, protecciones de radiador y manetas…
Al ponerte de pie y abrir gas sientes esos 95 caballos realmente poderosos. Cuando te incorporas y hechas un poco el peso delante se maneja de maravilla y te permite ir cruzando de atrás sin dificultad y con seguridad. En cuanto a suspensiones el tarado es blando y esponjoso, sin demasiadas pretensiones. El lógico ya que han sido diseñadas para un uso mixto. Lo que en campo sí se agradece es el tacto del freno delantero (recordemos que esta versión no llevaba ABS, disponible en opción) que, aunque resulta algo justo en carretera, en campo te permite frenar con seguridad.
El terreno ideal para esta trail son las pistas amplias y abiertas. En ellas puedes exprimir todo su potencial y disfrutar del pilotaje off road. La moto no defrauda y te permite un margen de error amplio, cosa que en otras trail más voluminosas significaría una caída asegurada. Un buen neumático es fundamental y el que montaba esta unidad de prensa funcionaba a las mil maravilla, incluso cuando metimos a la XC en apuros.
Personalizada
Si eres de a los que les gusta personalizar la moto o adecuarla al máximo a tus necesidades, la marca británica ha pensado en ti. En www.triumphmotorcycles.es puedes ver hasta qué punto puedes equipar cualquiera de estos dos modelos, ya sea para viajar o para hacerte la vida más fácil en el día a día.
Fotografía: César Lloreda
Triumph Tiger 800 vs 800 XC: un espíritu, dos mundos
Llegar lejos, muy lejos. Ese es el objetivo con el que Triumph ha desarrollado sus dos versiones de la nueva Tiger 800. Ambas reúnen las cualidades para hacerte disfrutar en el día a día o para viajar a los confines de la tierra. Tú eliges.
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