La versión R de la Supermoto surgió con la idea de redondear un producto que ya de base era muy bueno. La Supermoto básica, nacida hace cinco años, inauguró un nuevo segmento: el de las "maxi-motard". Puesto que siempre hay inconformistas que buscan algo más y necesitan potenciar el carácter deportivo de su moto, KTM lanzó el año pasado otra Supermoto con el apellido R, marca de la casa.
Las principales diferencias respecto a la versión básica pasan por una decoración más agresiva (predominio del blanco, chasis naranja y basculante negro), unas suspensiones (la horquilla tiene tratamiento antifricción) más bajas (el recorrido disminuye 4 cm delante y 3 cm detrás), cubre-silenciosos en fibra de carbono, ligeras llantas de aluminio forjado Marchesini y pinzas de freno monobloque Brembo Racing.
Manejabilidad, curvas y ¡gas!
Sin ser pequeña, la KTM Supermoto R se mueve de cine. A poco que te apliques sobre el manillar dirigirás la moto hacia donde tú quieres con una facilidad pasmosa. Es una moto alta (87 cm al suelo), con una posición ideal para aquellos aficionados al trail o al enduro. Además, su conjunto asiento-depósito es muy plano, haciendo muy fácil cargar el peso en el tren delantero. El único pero es la excesiva dureza de su asiento, ya que tras algunos kilómetros notarás molestias en tu trasero. Está claro: la SMR no vale para viajes largos.
Su mecánica bicilíndrica en V de 115 CV disfruta subiendo de vueltas. Entrega lo mejor de sí a partir de las 4.000 rpm, pero por debajo de esa cifra y en marchas largas, tiende a “morir”. Apretando a la austriaca, no encontrarás una moto más divertida y fácil de conducir. La rueda delantera despegará sin concesiones y su salvaje entrega de potencia será tan contundente como lineal.
El accionamiento del embrague hidráulico Magura es una delicia, al igual que el preciso tacto del cambio. La frenada está fuera de toda duda y los Brembo delanteros llegan a ser “excesivamente” potentes si no estás acostumbrado.
El equipo de suspensiones WP es de sobrada calidad, siendo necesario retocar un poco los reglajes para endurecerla ya que de serie la horquilla es demasiado blanda.
Sus 19 litros de gasolina de 98 octanos no te darán para más de 180 km, y es que la Supermoto es algo gastona. La instrumentación es muy básica, con un cuentavueltas analógico y un display en el que echo de menos un indicador del nivel de gasolina y otro de marchas.
Tras haber probado también el resto de oferta "MegaMotard" (Ducati Hypermotard 1100 Evo SP, BMW HP2 Megamoto y Aprilia 750 Dorsoduro Factory) yo apostaría por la "naranja mecánica". Por 13.434 € será tuya.
Fotografía: Javier Martínez















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