Kawasaki Z750R vs Triumph Street Triple R: Erre que Erre

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Enviado por Javier Pérez-Rubio el Mié, 01/02/2012 - 10:56.

La letra “R” acompaña a los modelos más agresivos del mercado desde hace décadas. Nuestras dos protagonistas, la Kawasaki Z750R y la Triumph Street Triple R, se Radicalizan respecto a sus hermanas básicas. ¡Viva la deportividad!

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Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple RKawasaki Z750R y Triumph Street Triple R
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Pronunciar el apellido Z es sinónimo de éxito. Kawasaki se adelantó a la competencia en 2005 gracias a una naked de cilindrada media polivalente, apta para todos los públicos, con un precio contenido y buen funcionamiento. En los últimos años nos hemos acostumbrado a verla encabezando las listas de ventas en nuestro país, superando el millón de unidades en toda Europa.

La segunda generación lleva entre nosotros desde 2007 y el año pasado se desdobló en otra versión destinada a aquellos usuarios que apuestan por un carácter aún más deportivo. Los ingenieros de Kawasaki rediseñaron algunos apartados para conseguir una imagen más agresiva y una eficacia de conducción mayor.

El resto de marcas también ha apostado por los modelos de “cilindrada media” debido a su equilibrio y prestaciones, en lugar de las “antiguas seiscientos”: BMW F800R, Yamaha FZ8 Sport, Suzuki GSR750 o Triumph, entre ellas…

Por su parte, la inglesa lleva “triumphando” entre nosotros desde 2007 (la versión R llegó dos años más tarde) convirtiéndose en la hermana desnuda de la Triumph Daytona, heredando buena parte de sus componentes más deportivos. Con la Triumph Street Triple R, la versión estándar quedó limitada a 95 CV, mientras que la más deportiva mantuvo el caballaje de 106 CV que hasta entonces ofrecía la Street Triple. Este modelo junto con la nueva Tiger ha conseguido que la marca británica marque cifras positivas en estos años de caída imparable del mercado. El motor tricilíndrico de 675 cc ha sido la clave del éxito ofreciendo prestaciones, polivalencia y consumo ajustado.

Verde y musculosa

A primera vista, la Kawasaki Z750R no se distingue mucho de la Z básica, pero un ojo entrenado advertirá muchos cambios significativos. Habiendo probado las dos versiones, la Z750R mejora muchísimo y tanto suspensión como frenos están a años luz. Merece la pena pagar más porque hay más modificaciones de las que crees.

Uno de los “valores seguros” de la Z es su motor, uno de los cuatro cilindros más fiables, agradables y equilibrados del mercado. Su par motor no está reñido con una gran estirada y sus 106 CV son tan aprovechables que no necesitas más. No tiene los bajos de la Triumph, pero a partir de 7.000 rpm se hace notar.

Se nota

Puesto que el chasis (espina dorsal de acero), las geometrías y el peso (224 kg) son más conservadores que en la Triumph, buena parte de su buen comportamiento en curva se debe a las suspensiones. Con un equipo heredado de la Kawasaki Z1000, la R es muy estable, puedes trazar con decisión y realizar los cambios de dirección algo más rápido que con la Z750 normal, pero sin llegar al extremismo de la Street Triple. A la Kawasaki le van las curvas rápidas y amplias, esas en las que inclinas abriendo el grifo durante un ratete; ahí lo borda.

Si te confundes, tampoco pasa nada: los frenos Nissin radiales están ahí para reconducirte a la trazada buena, igual de eficaces que en la Triumph (también comparte proveedor).

Roja y estilizada

La Triumph Street Triple R es una moto muy compacta y de dimensiones reducidas. Si tu talla es 1,80 m o menos el acople es muy bueno. Sin embargo, para usuarios altos la mayor embergadura de la Z750R será más amigable.

En acción es una moto sorprendente. Su tricilíndrico de 675 cc es una de las joyas de la mecánica de nuestro tiempo y te da lo que necesitas en cada momento. Buenos bajos, excelentes medios y una buena pegada arriba. Es cierto que la Z750R es más rabiosa en la franja alta de revoluciones y se percibe más deportiva, pero los 106 caballos de la Triumph están perfectamente dosificados para estar a la altura en todos los terrenos. Carretera, ciudad o circuito, se encuentra cómoda en los tres ámbitos.

Mejoras clave: frenos y suspensiones

Respecto a la versión estándar, la R tiene lo necesario para que sea tan efectiva como desees. Búscale las cosquillas y, sin duda, responderá con precisión. El doble disco flotante de 308mm, con pinzas radiales Nissin de 4 pistones ha sido una de las principales mejoras. Ahora la moto frena “de verdad”, y con su ligereza de casi 20 kilos menos con todos los llenos su eficacia es magnífica. Pero sin duda, donde se lleva la palma la Triumph Street Triple R es en la incorporación de un conjunto de suspensiones de primera. La horquilla Kayaba de 41 mm ahora es ajustable en precarga, rebote y compresión, lo mismo que el monoshock trasero. En el modelo estándar sólo se puede ajustar la precarga del muelle.

La moto recuerda al comportamiento de la Daytona, su hermana de supersport de la que las ha heredado. Entra en curva como pocas en su segmento, puedes jugar con ella y “tirarla” hacia el ángulo y en cuestión de décimas estás ahí. Es una delicia subir un puerto y ponerla a prueba porque con esta tricilíndrica tienes mucha tela que cortar. Además la acompaña un consumo contenido que supera por poco los 5 litros a los 100 km.

En ciudad, aunque parezca lo contrario, penaliza. Su poco radio de giro limita el deambular entre los coches con soltura. La Kawa en este sentido gira más pero hay que andar con cuidado pues al girar del todo el manillar puedes pillarte los dedos con el depósito. Por otro lado, nos son motos que desprendan demasiado calor de sus motores por lo que ir de semáforo en semáforo no es un suplicio como con motos de gran cilindrada. Ojo, si vas con botas sacar la fina pata de cabra de la Street resulta complicado, un detallito que la marca inglesa podría pulir para futuras ocasiones.

Como buena moto naked, la protección contra el viento es nula, la Z750R con su pequeña cúpula consigue una mejor aerodinámica y su depósito más voluminoso esconde mejor las rodillas y las protege del frío.

Hay detalles como el manillar de aluminio más grueso y la gama de colores que la diferencian también de la versión básica. El color rojo es exclusivo de la R, aunque comparten el negro y el blanco. El morado por el contrario es único de la versión estándar. La diferencia entre los dos modelos Triumph es de tan sólo 1.000 euros y a todas luces que merece la pena hacer el esfuerzo de pagar ese “plus” por tener una moto en la que confiar ciegamente.

La decisión de compra es difícil. Ambas tienen sus pros y sus contras, y el precio prácticamente es el mismo. Si estás pensando en el pasajero, ninguna de las dos es una gran opción, pues no se ha pensado en él a la hora del diseño. Va incómodo, con las rodillas muy altas y sin ningún tipo de agarre. Tú eliges: o la contundencia y aplomo de la Kawasaki Z750R, o la efectividad y ligereza de la Triumph Street Triple R.

Fotografía: Javier Martínez

Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R, dos guerreras del asfalto

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Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R

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Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R

Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R

La Kawasaki Z750R hereda la parte ciclo de la Z1000

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Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R

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La Triumph Strret Triple R se beneficia de la parte ciclo de la Daytona

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Ninguna de las dos motos es ideal para llevar pasajero

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Kawasaki Z750R y Triumph Street Triple R

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